domingo, 16 de septiembre de 2012

¿Alas y libertad?


Quizás sea cierto que nos dotaron con las alas de la vida, ¿pero como abrirlas en este pantano nauseabundo e infecto?
Seres preciosos se revuelcan en el pútrido fango como cadavéricas lombrices, y yo no soy distinto a ellos.
Ahora, mis alas son negras y mi cuerpo gris mortecino; suerte que no veo mi esencia, una escalofriante sombra solitaria en un plano que no comprende, un infierno que le acompaña cuando es feliz, y le rodea cuando decae, lleno de voces, gritos, penas, muerte...

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