La
noche es tuya para disfrutarla, y todo es perfecto, cuando un
destello te indica que algo sucede en un lugar en el que,
supuestamente todo esta bien.
Llegas,
y ves el agónico caos del sufrimiento de la gente a la que aprecias,
y sin dudarlo te lanzas a solucionarlo, porque, sino, que
puedes hacer?
Y
mientras te enfrentas al infierno de la irresponsabilidad, y
te esfuerzas por mejorarlo, aparece, como una serpiente
retorciéndose en tu alma, la voz de la vida, que te sugiere la
solución:
-Olvidate
y disfruta, queda noche por delante, deja de ser el perro, y se una
serpiente, sabes que lo deseas, sabes que si-
Pero
sigues, y no escuchas....
Poco
después las serpientes se largan, a disfrutar del paraíso
que se extiende mas allá del oscuro infierno en el que otros se ven
envueltos.
Poco a
poco aceptas, que ya no vas a salir, que las raíces del infierno han
oprimido tu corazón, y que seras esclavo de los problemas y
malestares de las almas afectadas, absorbiendo sus temores, su
tristeza, enfermándose y pudriéndote lentamente hasta que te
conviertes en un autómata, existiendo solo para intentar inútilmente
ayudar a los demás, que, por supuesto, sabes seguirán
entrando en el infierno del cual tu les tendrás que volver a
sacar...
Y al
final te preguntas; ¿Vale la pena seguir viviendo así, o seria
mejor desaparecer?
Y todo
da igual...
No hay comentarios:
Publicar un comentario