Y una vez mas, me convierto en el reflejo del cristal...
todos saben que siempre estaré a su lado, pero me quedo solo, incluso acompañado.
Así es gran parte de mi vida, soy la sombra que solo percibes cuando estas mal, la que te confirma que lo estas, puesto que estas junto a ella, y que intenta darte fuerzas para seguir, y entonces, sale el sol de tu felicidad, y me condena de nuevo al fragmento de cristal que perdiste en tu mente, mientras observo como todo pasa a mi alrededor, y yo, paso inadvertido.
Y no comprendo porque, tras entregarlo todo por la gente, me acuna el dolor en estas circunstancias, que por desgracia, son frecuentes.
La verdad es que ya estoy cansado de pensar en ello, y de intentar cambiarlo, sencillamente aceptare el hecho de que cuando estén mal, yo volveré a estar presente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario