viernes, 29 de abril de 2011

¿Te gusta hablar?

Tras tanto tiempo soportando las estupideces de Derach, sus infantiles caprichos, sus agudas carcajadas,su incesante charlatanería, se descubrió que era un traidor.
Todos sabían que no le tenia manía, le odiaba, así que decidieron que fuera yo quien le aplicara el castigo.
En su puesto de consejero táctico, todos le debíamos respeto, y se aprovechaba de ello, por lo que aun le despreciaba más.
Su mente era cuadriculada y superficial, lo que me permitiría aplicarle un hechizo que con una mente abierta no funcionaria. Era tan simple como sugestionar su mente para que en ningún momento dejara de hablar, cantar o emitir algún sonido, ya fuera durmiendo, comiendo o en cualquier circunstancia.
Por fin llego la hora. Estaba frente a mi, suplicando y lloriqueando, no paro hasta que le mire fijamente;
-Dime Derach, ¿te gusta hablar?-
-¿Como?-
-Responde-
-Si... supongo-
-Entonces no pares- Me reí maliciosamente y me marche.
Poco después, Derach empezó a hablar compulsivamente, parecía que tuviera que ahogarse, pero el deseado momento no llegaba.
-Por ultimo, no dejéis que se largue del pueblo, quiero ver como sufre-
Pasaron unos días y pareció aceptarlo, pero tras dos semanas el estrés empezó a asomar en su rostro. Le dolía la cabeza y casi todos los músculos de la cara, empezaba a odiar su voz, y por supuesto, detestaba no poder controlarla.
Después de tres meses, enloqueció, cogió un cuchillo, y se arranco la lengua.
Lo encontraron lanzando constantes alaridos en un charco de sangre, pero yo no podía permitir que llegara tan pronto su final, así que envié un equipo medico que paro la hemorragia en breve.
Por desgracia para el condenado, sus cuerdas vocales no pararon de emitir incompresibles sonidos que continuaron atormentándolo.
Un mes después, la desesperación pudo con el, cogió el mismo cuchillo con el que se amputo la lengua, y se apuñalo repetidamente el cuello intentando acallar su pena.
Lanzo alaridos desesperados hasta la puñalada que le arranco definitivamente la vida.


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